George Foreman falleció a sus 76 años, el boxeador que le rindió su vida a Jesucristo: “Su fidelidad estuvo en toda mi vida”
George Foreman, el legendario boxeador cuya carrera se definió por su icónica pelea “Rumble in the Jungle” contra Muhammad Ali, falleció a los 76 años.
A pesar de su derrota en aquella pelea, Foreman vivió un segundo acto inspirador como campeón a los 45 años y empresario exitoso. Su muerte ha conmocionado al mundo del deporte y más allá. Su familia compartió la noticia en Instagram con el siguiente escrito:
“Un predicador devoto, un esposo devoto, un padre amoroso y un orgulloso abuelo y bisabuelo, vivió una vida marcada por una fe inquebrantable, humildad y propósito”, escribió su familia.
Foreman, fue un hombre marcado por la ira y el resentimiento, pero también se convirtió en campeón mundial de peso pesado en 1973 impulsado por esas emociones intensas.
Sin embargo, más de una década después, su regreso al título fue motivado por una fuerza mucho más profunda. Esa transformación se dio tras un despertar espiritual que cambió por completo su perspectiva.
La carrera de Foreman fue definida por contratiempos y desafíos, pero un evento crucial fue su abrupta partida del boxeo en 1977, justo después de un despertar que lo llevó a redescubrir su fe.
La influencia de su madre, quien hablaba de Dios con frecuencia, finalmente germinó durante su recuperación en un vestuario después de una pelea. Ese momento marcó un punto de inflexión en su vida.
“En retrospectiva, la fidelidad de Dios estuvo en toda mi vida, punto. Ahí estaba yo, un ladrón, camino a la cárcel, debajo de una casa, escondiéndome de la policía, cubriéndome de pies a cabeza con bazofia. Escuché sus voces y entonces supe que tendría que cambiar las cosas. Yo no quería ser un ladrón. Yo no quería ser un criminal. Y eso fue un gran cambio para mí. Y por supuesto, aprender a boxear y llegar lo más lejos que pude con el boxeo. Pero, aun así, hice todo eso sin el conocimiento de Dios”, dijo para Christian Post.
Foreman en varias ocasiones habló sobre su transformación, explicando que inicialmente era impulsado por la ambición de ser el mejor campeón mundial. Sin embargo, tras un encuentro con Dios, su enfoque cambió por completo. Su nueva pasión se convirtió en predicar el Evangelio y compartir su fe con otros.
“No importa lo que logres, lo que logres en esta vida. Lo más importante es mantener la vista en el verdadero premio, y eso es servir a Dios”, dijo.
La historia de Foreman ha sido capturada en la película “Big George Foreman: La milagrosa historia del único y futuro campeón mundial de peso pesado”, la cual refleja su viaje desde la pobreza hasta convertirse en campeón varias veces, así como su transformación como empresario y ministro. Su legado es una combinación de logros en el deporte y el ministerio.
“Solo quiero que la gente entienda que… encontré a Dios, descubrí a Jesucristo. No quiero que eso se pierda. Y creo que si van a ver la película, descubrirán que hay más en mí de lo que se ve a simple vista. Dios está ahí”, dijo cuando se estrenó el largometraje.
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