DEVOCIONAL

Durante nuestros primeros pasos como hijos de Dios, todo lo que podemos llegar a
sentir hacia Dios se refleja en gratitud, en agradecimiento, sentimos esperanza que
claramente viene por la buena noticia de salvación hacia una vida pecadora.

Durante nuestros primeros pasos como hijos de Dios, todo lo que podemos llegar a
sentir hacia Dios se refleja en gratitud, en agradecimiento, sentimos esperanza que
claramente viene por la buena noticia de salvación hacia una vida pecadora.

“Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un día de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra.” (Números 11:31).

Muchas parejas creen que la espiritualidad es algo estrictamente personal: “cada
uno con su fe”. Sin embargo, cuando se trata del matrimonio, la vida espiritual
compartida no solo es posible, sino necesaria. Dios no pensó el matrimonio como
una sociedad entre dos personas aisladas, sino como una alianza donde Él mismo
es el centro y la fuente de unidad.

Hay libros que simplemente leemos y hay libros que nos leen a nosotros. Proverbios pertenece a la segunda categoría. Apenas avanzamos unas líneas, nos descubrimos observados, desnudos ante una verdad que no pide permiso para entrar. La primera sección no es un preámbulo aburrido; es una entrada teatral donde la Sabiduría sube al escenario, toma el micrófono y nos habla con el dramatismo de quien sabe que el público —nosotros— está a punto de tomar decisiones que marcarán su destino para siempre.

Cuando pensamos en el hombre y la mujer, no podemos separarlos de Dios,
porque Él fue quien los creó y quien pensó cada detalle de su diseño. Todo lo que
Dios crea tiene un propósito, y junto con ese propósito, Él deja instrucciones claras
para su mejor funcionamiento.

Es interesante ver la conducta de las personas en el camino.

Por el Pastor Albero Sabazzini
Están los que van muy despacio, aunque su vehículo les permita acelerar, los que van demasiado rápido aunque su vehículo no esté en condiciones, los que respetan las indicaciones, los que disfrutan del viaje y de aquellos que lo sufren y sienten que el viaje solo es una obligación necesaria para llegar a un destino.

Por el pastor: Daniel Zangaro
Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David. 1a de Crónicas 15:12.

¿De quién estamos esperando recibir honra? Esta es una pregunta clave que todos los que servimos a Dios, sea dentro o fuera de un templo, deberíamos hacernos en un determinado punto de nuestro caminar con Dios.

POR ALBERTO SAVAZZINI
“Pilato habló con ellos por tercera vez, y les dijo: ¿Por qué quieren que muera? ¿Qué mal ha hecho? Por lo que sé, este hombre no ha hecho nada malo para merecer la muerte. Ordenaré que lo azoten, y luego lo dejaré en libertad. Pero ellos siguieron gritando con más fuerza, pidiendo que mataran a Jesús. Al fin, Pilato les hizo caso. Ordenó que mataran a Jesús como ellos querían, y dejó libre a Barrabás, el rebelde y asesino”. (Lucas 23:22-25).

“De cierto os digo: Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los cielos” (Mateo 18:3).

POR NORMA FERLITO
"Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi" (Juan 1:38).

"Yo, Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol y apartado para el evangelio de Dios, que él ya había prometido por medio de sus profetas en las santas Escrituras..." (Romanos 1: 1, 2).

Le decía a Dios: "¡Dios, ya no aguanto más! Quítame la vida, pues no soy mejor que mis antepasados" (1 Reyes 19:4).
Emanuel Galarza
POR EMANUEL GALARZA

POR ALBERTO SAVAZZINI
“Jesús invitó a Pedro, a Santiago y a Juan para que lo acompañaran. Luego empezó a sentir una tristeza muy profunda, y les dijo: Estoy muy triste. Siento que me voy a morir. Quédense aquí conmigo y no se duerman”. (Mat 26:37-40).

“Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Tampoco se enciende una lámpara y se pone debajo de un cajón, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en casa. De la misma manera, que la luz de ustedes alumbre delante de todos, para que todos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre, que está en los cielos” (Mateo 5:14-16).

En el Evangelio de Juan, Jesús pronuncia unas palabras que resuenan con una profundidad única: "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí" (Juan 14:6). Esta declaración no es solo una afirmación , sino un faro de esperanza y claridad en un mundo lleno de incertidumbre y caminos divergentes.